Cachetazo en semifinalesEl finde pasado participamos en el I° Rosarino, que contó con la nutrida concurrencia de once teams de Match Race, cifra record hasta el momento en términos de convocatoria.
El sábado se inició el campeonato dividiendo a los inscriptos en dos grupos de seis y cinco teams respectivamente, los que fueron pesados para verificar que no superaran el máximo de 87.5 Kg de promedio que indicaban las IdeR.
Participantes:
Juan Carlos Levame
Carlos Alberto Rodríguez
Carlos Savoini
Dingo Team - Luis Horacio Canuto
Javier Ocáriz
José Lovigne
Juan Pablo Marchesoni
Nicolás Cuerdo
Edgardo Pierson
Ramiro Ocáriz
San Isidro Internautic – Juan Manuel Duarte
Nos tocó el grupo de seis y además el sorteo definió que deberíamos correr en los tres primeros flights, descansar uno y correr luego los dos siguientes. O sea, nos esperaba una actividad intensa al principio y luego estaríamos de espectadores el resto del día.
Es asi que nos subimos por primera vez a un R 630, un barco que resultó impresionantemente apto para correr Match Race, dado su gran cockpit y condiciones de estabilidad, en el match inaugural del campeonato. Nuestro rival fue Jato Ocáriz de Rosario. El barco es muy sencillo de llevar (en este sentido es también magnífico) pero, de todas formas, nos costó un par de piernas irle encontrando algunas vueltas de maniobra y performance. En el último tramo de la empopada final, ambos barcos apostamos a lados opuestos de la cancha y convirgiendo a la línea de llegada por momentos era difícil decir quien cruzaría primero. Finalmente perdimos ese match por aproximadamente una eslora. Pero más allá del punto menos nos quedó la tranquilidad de ya habernos puesto a tono con la maniobra y la llevada.
Los siguientes matches del día los ganamos quedando con cuatro puntos sobre cinco posibles. Sin embargo, este primer Round Robin no se logró completar en el día. En nuestro grupo tenía posibilidades matemáticas de clasificar el Dingo Team, que había corrido dos regatas obteniendo un punto, Jato Ocáriz, que había ganado las cuatro regatas que corrió faltándole disputar una más, y nosotros. Solo dos por grupo pasaban a las semifinales.
En el otro grupo los semifinalistas ya quedaron definidos el sábado. Fueron Nicolás Cuerdo y Juan Pablo Marchesoni.
Maldito domingo
El domingo resultó un día muy ventoso, con rachas de más de treinta nudos y un frío invernal a pesar del sol. La Comisión de Regatas modificó el pairing list para abreviar los tiempos y poder completar el campeonato en horario. Asi que se largó como primer match a Dingo Team Vs Jato Ocáriz. En la prelargada, Ocáriz logró bloquear con habilidad a Dingo Team, alejándolo cada vez más de la línea de partida. Dejó asi transcurrir tres minutos después del top, tiempo límite para partir, quedando ambos barcos con cero puntos en ese match. En consecuencia, Dingo Team quedó fuera de las semifinales.
Semifinalistas:
Nicolás Cuerdo
Juan Pablo Marchesoni
Jato Ocáriz
San Isidro Internautic – Juan Manuel Duarte

Las semifinales
Como venía contando, el domingo se soplaba TODO, al punto que una de nuestras principales preocupaciones era no romper los barcos. Con mucho tino la Comisión de Regatas indicó que se correría sin spinnaker, y en nuestro caso, consideramos que rizar la mayor era una medida prudente y además que podía resultar provechosa en ceñida aunque pura pérdida en el franco. También nos permitiría maniobrar más ágilmente en la prelargada.
Nuestro primer match en semifinales fue contra Nicolás Cuerdo. Ganamos la partida y en la primera ceñida, orzando más y con buena velocidad logramos una considerable delantera. Como era previsible, dada nuestra mayor rizada, en la popa nos fue comiendo metro tras metro, para recuperar casi toda la distancia. Entramos a las dos esloras del sotavento claros a proa, por lo que él debió ceder el lado interno. Sin embargo, logró colar su proa entre la boya y nuestro barco en la salida de la marca, iniciando los primeros metros de la pierna con mejor ángulo y mayor velocidad. Decidimos virar y alli el primer desastre. El barco en el que estábamos tenía una maniobra diferente de los otros, con un aparejo 2:1 para cada escota de foque en lugar de molinete. Tal aparejo tenía la costumbre de retorcerse y hasta algunas veces trabarse conformando una maraña difícil de desatar. En esta virada clave, dada la máxima proximidad de los barcos, nos tocó a nosotros sufrir tal percance, cediendo una distancia luego irrecuperable. Nuestro rival en este match tuvo el mismo inconveniente en un match de la final y luego un par de otros competidores nos comentaron haber experimentado similares problemas cuando les tocó ese barco en suerte.
Qué bronca! La primera de las tres regatas de las semi abajo! Pero bueno, nos teníamos fe para las dos siguientes. No sabíamos a esta altura que esto era solo el principio de nuestras desventuras.
Nuestro segundo match era contra Ocáriz. En cuanto nos subieron al barco nos abocamos a tomarle el rizo. Al hacerlo, el escotín del mismo quedó mordido entre las dos roldanas de la punta de la botavara y nos costó gran tiempo y esfuerzo lograr sacarlo. Al segundo intento de cazarlo volvió a pasar lo mismo. A esta altura la Comisión de Regatas ya había dado inicio a las señalizaciones de partida, por que que quedamos inhabilitados para pedir tiempo para reparaciones (bandera lima). Recién logramos solucionar el problema cuando ya habían transcurrido más de tres minutos del top, por lo que no pudimos correr esa regata.
Dos regatas, cero puntos! La tercera regata de las semifinales no tenía entonces valor para nosotros pues ya estaba claro que pasaríamos a las finales como aspirantes a terceros.
En esta tercera regata nos tocó Marchesoni como rival. En la prelargada ambos maniobramos alrededor de un barco de espectadores, y en una maniobra en la que debimos esquivarlo muy finito quedamos enganchados con el fondeo del barco. El quillote del R 630 es en T (o sea tiene un bulbo que sobresale hacia delante y hacia atrás del cuerpo del quillote), asi que desengancharlo fue imposible. El barco debió soltar su línea de fondeo con una defensa como flotador para que pudiéramos zafar. Obviamente pasó el tiempo reglamentario para partir, y tampoco pudimos correr esa regata. Ay! Qué dia para olvidar! Dos regatas al hilo sin poder correr.
Bueno, pelearemos en la instancia final por el tercero, pensamos. Pero pensamos mal.
Dado el día propicio a que los barcos se accidenten, la Comisión de Regatas decidió adecuadamente anular la instancia final para decidir el tercer puesto. Por lo tanto, dadas las reglas del Match Race, Marchesoni clasificaba en tercer lugar en forma automática, quedando nosotros en cuarta posición.
La Final
Cada vez soplaba más. Quedaban tres matches finales entre Ocáriz y Cuerdo para definir al ganador. Cuerdo lideró la primera parte del primer match, hasta que sufrió el mismo inconveniente que nosotros con la escota y Ocáriz se adjudicó el punto inicial.
En el segundo match Ocáriz tomó la delantera y concluyó la primera vuelta comprometido con Cuerdo en la marca. Le orzó 90°, a metros del sotavento para ganar unos metros en la maniobra, lo cual logró. Al virar la marca trasluchó y, zas!, se le vino abajo el mástil. Regata terminada. Punto para Cuerdo. Uno a uno.
Dadas las inclementes condiciones reinantes, un barco desarbolado y otros con algunos signos de poder sufrir la misma suerte, la Comisión de Regatas decidió atinadamente dar por terminado el campeonato. De acuerdo a las reglas de Match Race, el ganador resultó Jato Ocáriz, por haber vencido a Cuerdo en la anterior instancia semifinal, en el match en que compitieron entre si.
Clasificación final:
1° Javier Ocáriz
2° Nicolás Cuerdo
3° Juan Pablo Marchesoni
4° San Isidro Internautic – Juan Manuel Duarte
Nuestro equipo quiere agradecer al Club de Velas de Rosario por habernos invitado a participar y en general, a los amigos navegantes rosarinos que nos han recibido con gran calidez en su campeonato. Gracias muchachos, lo disfrutamos mucho!
GABRIEL
